Me escapé hacia otra ciudad y no sirvió de nada porque
todo el tiempo estabas dando vueltas y más vueltas que pegué
en la vida para tratar de reaccionar.
Un tango al mango revoleando la cabeza
como un loco de aquí para allá,
de aquí para allá.
Después vinieron días de misterio y frío casi como todos los demás,
lo bueno que tenemos dentro es un brillante,
es una luz que no dejaré escapar jamás!
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