A nadie le gusta perder el control, sentimos que es un signo de debilidad, de no poder cumplir con lo propuesto. Pero aun así hay momentos en los que se te escapa de las manos, cuando el mundo empieza a girar y sólo por tu cuenta no te vas a salvar, no importa cuanto luches, caes.. y da tanto miedo. 
Justo ahí, en el momento de la caída libre es cuando aparece el lado bueno: la oportunidad que le das a tus amigos de atraparte al vuelo.

1 comentario:

Cualquier detalle distinto a lo que imaginás arruina la felicidad.

Sonrie y deja que el resto del mundo se pregunte porque!

Sonrie y deja que el resto del mundo se pregunte porque!